Tras el verano cambia de humos ¡Deja el tabaco!

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El verano puede ser un buen momento para dejar de fumar. Estamos más tranquilos y relajados, abandonamos nuestra rutina, cambiamos de residencia, nuestras relaciones sociales son diferentes y el ritmo de vida es más sosegado. Estos cambios durante los meses estivales pueden ayudar a las personas que quieran dejar de fumar a conseguirlo con éxito. Sin embargo, la gente es más proclive a dejarlo tras las ansiadas vacaciones, con la vuelta a la rutina.

Después del verano, deja de fumar

Sea como fuere, no hay que olvidar que en esta estación el tabaco, junto con el calor y la exposición al sol, puede multiplicar sus efectos negativos sobre el organismo.

En verano, nuestra piel está mucho más expuesta a los rayos ultravioletas del sol que la debilitan. El tabaco incrementa esa debilidad. Por otro lado, provoca deshidratación de la piel que se vuelve más áspera y quebradiza, es el envejecimiento prematuro de la piel.

Cómo dejar de fumar

Ambas partes de la ecuación hacen del verano uno de los mejores momentos para dejar de fumar. Compartimos 5 pautas para conseguirlo:

  1. Tomar la decisión. El primer punto y uno de los más importantes es concienciarse de que se quiere dejar de fumar y que nos lo vamos a tomar en serio. Si la persona implicada no está convencida, todos los esfuerzos no llegarán a buen puerto. A partir de ahí es importante fijar una fecha en la que empezar el reto ya que requiere hacer cambios en las rutinas. Por eso el verano puede ayudar.
  2. Busca ayuda. Abandonar el tabaco no es fácil. Son pocas las personas que lo consiguen solas y a la primera, por lo que es recomendable apoyarse en alguien. Los profesionales sanitarios son los más indicados para multiplicar por cuatro sus posibilidades de lograrlo. De hecho, el abordaje clínico del consumo de tabaco puede ser determinante a la hora de abandonar ese hábito. Hay farmacias que ofrecen un servicio de deshabituación tabáquica tanto farmacológica como psicológica.
  3. Metas cortas. Proponerse no hacer algo ‘nunca más’ puede ser un poco drástico, por eso los profesionales recomiendan hacerlo poco a poco. Ponerse metas pequeñas y realistas ayuda a cumplirlas y eso ayuda al usuario a motivarse en su reto contra el tabaco. También recomiendan darse pequeños premios según se van cumpliendo las metas. Por ejemplo, si se consigue una semana sin fumar, el paciente puede darse una recompensa, a ser posible que no esté relacionada con la comida.
  4. Distraer la mente. El hecho de tener que abandonar algo puede hacer, sobre todo al principio, que tengamos ese hábito continuamente en la cabeza. Por ello es importante iniciar un entretenimiento, apuntarse al gimnasio, o poner en marcha una afición… En definitiva, mantener nuestra mente ocupada para evitar pasarnos todo el tiempo pensando en el tabaco.
  5. Identifica tus hábitos. Normalmente, el consumo de cigarrillos suele estar asociado a ciertos hábitos sociales: después de comer, cuando tomamos el aperitivo o acompañando una charla entre amigos, entre otros. Si se consigue identificar en qué situaciones nos hemos acostumbrado a fumar, más fácil será poder sustituir esa necesidad psicológica por el tabaco.

Si eres fumador y estás convencido de abandonar el hábito, aprovecha estos consejos y que estamos en verano porque tendrás muchas más probabilidades de lograrlo. No olvides que los beneficios de dejarlo son muchos.

Infografía: Dejar de fumar trae beneficios para la salud a cualquier edad.

Escrito por el equipo de redactores especializados en el ámbito sanitario y con amplia experiencia en contenidos sobre salud y revisados por responsables de las seis entidades que configuran Apoya Tu Salud: Mylan, la Sociedad Española de Medicina de Atención Primaria, la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria, la Sociedad Española de Farmacia Rural, la Federación Española de Diabetes y la Asociación de Cáncer de Páncreas.

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