Si viajas al extranjero, necesitas la Tarjeta Sanitaria Europea

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Cuando hacemos un viaje internacional, es probable que contratemos un seguro de viaje que nos permita cierta tranquilidad. Pero si viajamos a países cercanos, dentro de nuestro entorno comunitario, solemos ser más confiados, una tranquilidad que se puede convertir en un auténtico problema si tenemos algún percance de salud. Por eso es importante que viajemos con el respaldo de una cobertura sanitaria y de accidentes adecuada, para lo que deberíamos llevar con nosotros la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE).

Conoce la TSE, Tarjeta Sanitaria Europea

La Tarjeta Sanitaria Europea es un documento gratuito, personal e intransferible que puede solicitar cualquier persona, y beneficiarios a su cargo, que esté dada de alta en el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). De hecho, esta tarjeta es emitida por la seguridad social de cada país y permite una asistencia sanitaria urgente para enfermedades o accidentes, así como para la agudización de enfermedades crónicas.

Una atención médica que se dará en las mismas condiciones y al mismo coste que las personas aseguradas en el país al que visitamos, y que aplica a los 28 países miembros de la Unión Europea, además de Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza, pertenecientes al espacio económico europeo.

La TSE garantiza dicha asistencia durante las estancias temporales a estos destinos, con indiferencia del motivo por el que se realiza el viaje, ya sea vacaciones, estudios o trabajo. Y su validez estará limitada a dos años para el titular de la misma y un año para el beneficiario desde el momento de su expedición.

Lo que la Tarjeta Sanitaria Europea no cubre

Aunque es un documento recomendable, no hay que olvidar que la TSE no es un seguro de salud, ni un seguro de viaje. En este sentido, no cubre la atención médica privada, ni los costes de repatriación (regreso al país de origen), sino que éstos deberán ser abonados por el interesado.

Esta tarjeta tampoco cubriría un tratamiento sanitario específico que el viajero haya ido a recibir a otro país, sino que se debería entender como la tarjeta de la Seguridad Social que tenemos en España.

También conviene tener presente que la TSE no garantiza la gratuidad de la asistencia más allá de las condiciones estipuladas en el país al que viajemos, habiendo que atenerse a su normativa sanitaria vigente. De hecho, habrá ocasiones en las que se deberá asumir una cantidad fija o un porcentaje de los gastos derivados de la propia asistencia, en igualdad de condiciones con los asegurados del país al que nos desplazamos. Importes que no son reembolsables.

La TSE tampoco servirá si te trasladas a vivir a otro estado miembro, ya que, en ese caso, ser, se requeriría el documento reglamentario de ese país.

Si estás embarazada, la TSE cubre todos los tratamientos que fueran necesarios, incluido el parto, siempre que nos encontremos temporalmente en ese territorio. En el caso de que queramos dar a luz en un destino elegido premeditadamente, habría que solicitar una autorización.

En el próximo post os contaremos con detalle los trámites que hay que seguir para solicitar la Tarjeta Sanitaria Europea.

¿Para qué sirve exactamente la Tarjeta Sanitaria Europea? (Programa UTalk de Euronews)

Escrito por el equipo de redactores especializados en el ámbito sanitario y con amplia experiencia en contenidos sobre salud y revisados por responsables de las seis entidades que configuran Apoya Tu Salud: Mylan, la Sociedad Española de Medicina de Atención Primaria, la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria, la Sociedad Española de Farmacia Rural, la Federación Española de Diabetes y la Asociación de Cáncer de Páncreas.

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Carmen camacho machín
Carmen camacho machín

Es muy interesante la información