Farmacias, Médicos, Pacientes /

Semejanzas y diferencias entre medicamentos originales y genéricos

Por

Todo el mundo sabe que un medicamento es una sustancia química que sirve para curar una enfermedad o para aliviar síntomas o dolores, incluso salva vidas y mejora la calidad de vida de las personas. Sin embargo, si hablamos de medicamentos originales y genéricos, empiezan a surgir dudas sobre sus diferencias que es importante conocer.

Medicamentos originales y genéricos

Medicamentos originales

Si tiramos de definiciones, los conocidos como medicamentos de marca se refieren a las especialidades farmacéuticas originales que suponen una innovación terapéutica respecto de las medicinas existentes.

Según los datos de Farmaindustria, la patronal de los laboratorios farmacéuticos en España, la investigación y desarrollo de un nuevo medicamento innovador requiere una inversión de unos 1.170 millones de euros y se puede prolongar durante una media de 12 años. También reseñan que solo el 1 por ciento de las moléculas estudiadas culmina en un medicamento a disposición de los pacientes.

La prescripción por marca facilita que el paciente reconozca más fácilmente su medicación lo que podría facilitar la adherencia del paciente al tratamiento, especialmente de las personas con enfermedades crónicas y de edad más avanzada.

Medicamentos genéricos

Por su parte, los genéricos o especialidades farmacéuticas genéricas (EFG), son medicamentos que tienen la misma calidad, eficacia y seguridad que su homólogo de marca. Por tanto, un genérico es todo aquel medicamento que presenta la misma composición cualitativa y cuantitativa en principios activos, y la misma forma farmacéutica que un medicamento original o de referencia.

Aunque históricamente estos fármacos han tenido peor acogida, lo cierto es que estos medicamentos ayudan a regular el precio del mercado ya que suelen tener un coste de salida un 40 por ciento más económico que el medicamento de referencia.

Tal como sostiene la industria farmacéutica de medicamentos genéricos en España, AESEG, estos fármacos, además, liberan recursos económicos del sistema de salud al tiempo que reducen la factura farmacéutica, y mejoran el acceso de toda la población a las diferentes terapias.

Semejanzas y diferencias

Ambos medicamentos juegan un papel muy importante en la sociedad y sin ellos no se podrían curar muchas enfermedades y empeoraría nuestra calidad de vida. Para tener más claras sus semejanzas y diferencias, desglosamos seis de ellas:

  • Composición: Los genéricos contienen el mismo principio activo, en la misma concentración y la misma forma de dosificación que los fármacos de referencia, y deben actuar de la misma forma en el cuerpo humano. La única diferencia entre ellos podría radicar en los excipientes.
  • Regulación: Tanto unos como otros tienen que pasar estrictos controles de seguridad, eficacia y calidad de las autoridades sanitarias nacionales e internacionales antes de ponerse a disposición de los pacientes. Los genéricos, además, deben demostrar su bioequivalencia (que funcionan de la misma manera en el organismo) con el original.
  • Calidad: Ambos fármacos deben cumplir los mismos estándares de calidad en cuanto a desarrollo, fabricación y control de calidad y condiciones de suministro. Por tanto, los genéricos se fabrican en plantas que cumplen los requisitos de buenas prácticas y se someten a inspecciones periódicas, igual que los originales.
  • Nombre: Los fármacos originales pueden llevar la marca elegida por el laboratorio que lo ha desarrollado, dentro de los autorizados por las autoridades sanitarias. Los genéricos tenían la obligatoriedad de llamarse igual que el principio activo del medicamento de referencia, es decir, su denominación común internacional (DCI), o con el nombre de marca creado junto con su DCI. Ahora ya pueden denominarse solo por un nombre de marca. La manera de identificarlos es gracias a las siglas EFG (Especialidad Farmacéutica Genérica) que están obligados a tener impresas en el envase.
  • Acceso: Los medicamentos de marca, tras obtener las autorizaciones de comercialización pueden llegar a los pacientes. Los medicamentos genéricos deben esperar a que venza la patente del fármaco original que, en Europa, es de 20 años para una patente estándar. Existen circunstancias especiales por las que se puede solicitar una prórroga de cinco años más.
  • Precio: Los medicamentos innovadores tienen un precio más elevado que los genéricos ya que tienen que amortizar los costes de investigación. Sin embargo, ambos fármacos están sometidos a que las autoridades sanitarias nacionales decidan sobre su precio y reembolso. En España, esa tarea le corresponde al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Es importante conocer estas semejanzas y diferencias porque, desde el 1 de enero que entró en vigor una enmienda que modifica la Ley de Garantías, los pacientes a quienes se les haya prescrito un principio activo puede elegir si quieren que se le dispensen en la farmacia un genérico o un medicamento de marca. ¿Las conocías?

 

Foto: jk1991 en freedigitalphoto

Hay 2 comentarios. Ahora nos interesa tu opinión.

avatar
500