Entrevista a Vicente J. Baixauli, presidente de SEFAC

“Se debería generalizar la prestación farmacéutica de servicios profesionales asistenciales”

/ Por

La Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC) ha retomado la formación de los profesionales de la farmacia comunitaria en el formato presencial con las Jornadas SEFAC 2021. Unas sesiones que ocuparán todo el último cuatrimestre del año bajo el lema: “Farmacéuticos comunitarios: sanitarios, clínicos y asistenciales”.

Vicente J. Baixauli Fernández

El objetivo de las jornadas es ofrecer a todos los farmacéuticos comunitarios la oportunidad de actualizar sus conocimientos científicos y conocer los nuevos retos profesionales del colectivo. Para entender el espíritu sobre el que se asientan estas formaciones que se celebrarán en 15 ciudades de toda España y analiza el valor de la farmacia comunitaria dentro del Sistema Nacional de Salud, en Apoya tu Salud hemos entrevistado a Vicente J. Baixauli, presidente de SEFAC.

Con él hemos hablado de estos temas:

¿Cuál es el objetivo prioritario al que responden las Jornadas SEFAC de este año?

Diría que son tres los objetivos fundamentales: El primero, ayudar a recobrar la normalidad de las actividades formativas presenciales después de más de año y medio de virtualidad como consecuencia de las restricciones de la pandemia. Esto es importante, porque creo que necesitamos recobrar el contacto in situ, en persona para compartir no solo conocimientos, sino las experiencias e inquietudes que han surgido durante todo este tiempo. Fuimos pioneros en el sector en reinventarnos con un congreso nacional virtual en 2020 y ahora hemos sido los primeros en volver a la actividad presencial.

El segundo objetivo es seguir mejorando la formación y la actualización de conocimientos de los farmacéuticos comunitarios, así como fomentar el análisis y el debate sobre asuntos capitales para el presente y futuro de la profesión.

Y el tercer objetivo, pero no menos importante, es reivindicar el papel sanitario, clínico y asistencial de los farmacéuticos comunitarios, tal y como reza el lema de las jornadas. Y esto es especialmente importante en estos momentos, cuando la farmacia comunitaria no ha sido suficientemente tenida en cuenta en el abordaje de la pandemia, a pesar de haber trabajado lealmente, haber sido esencial en velar por la salud de los pacientes y haber hecho propuestas en todo momento para contribuir a frenar la crisis.

¿En qué valores se basan y qué es lo más relevante que puede encontrar el farmacéutico en estas jornadas?

Los valores son los que se apoyan en la idea de una farmacia sanitaria, clínica y asistencial, que sintetizan la concepción que tiene SEFAC de cómo debe ser la farmacia comunitaria y la labor de los farmacéuticos comunitarios para dar sentido a su ejercicio científico y profesional. Estamos en un momento en el que debemos reivindicar y reforzar esa concepción de la farmacia si no queremos que la profesión se desdibuje.

Por eso, en las jornadas buscamos, por un lado, seguir ofreciendo la mejor formación científica con talleres prácticos sobre patologías en los que el farmacéutico comunitario puede hacer mucho desde su farmacia y, además, debatir y analizar sobre en qué punto se encuentra la profesión, cuáles son sus debilidades, sus amenazas, sus fortalezas y sus debilidades, así como el reto que supone la transformación digital de la farmacia comunitaria.

¿Cuáles son las principales novedades de este año respecto de otras ediciones?

En cuanto a formato la novedad principal es que, por primera vez, hemos diseñado un programa de talleres muy prácticos, como formato de role play en el que se exponen distintos casos de intervenciones farmacéuticas y todo en doble horario de mañana y tarde. En ambos horarios se repiten las mismas sesiones para facilitar que todo aquel farmacéutico que lo desee pueda asistir, trabaje de mañana o de tarde. De este modo, facilitamos que los equipos de las farmacias se puedan organizar y todos sus miembros, si lo desean, puedan asistir sin perderse contenidos y sin desatender a sus pacientes.

Además, esto se completa con un gran bloque central de sesiones que son compartidas para todos los participantes y que incluyen una mesa DAFO sobre la realidad de la farmacia comunitaria como centro sanitario y un debate sobre la digitalización de la farmacia. Como guinda hemos introducido también como novedad un escape room en el que los asistentes juegan a convertirse en cazadores de bulos sobre medicamentos. En definitiva, aunamos formación científica, análisis profesional y diversión.

“Los valores de las Jornadas SEFAC se apoyan en la idea de una farmacia sanitaria, clínica y asistencial, que sintetizan la concepción de cómo debe ser la farmacia y la labor de los farmacéuticos comunitarios para dar sentido a su ejercicio científico y profesional”.

La formación farmacéutica es fundamental ¿hay talleres prácticos en las jornadas?

Sí. Tenemos talleres sobre la adherencia en pacientes osteoporóticos y con patología respiratoria, el abordaje de la hiperplasia benigna de próstata en la farmacia comunitaria, la intervención farmacéutica en la dispensación de análogos GLP-1 inyectables y la indicación farmacéutica en tapón de oído. Todos ellos sobre aspectos en los que el farmacéutico puede hacer mucho.

Las farmacias tienen, cada vez más, un papel más asistencial ¿qué hace falta para que se termine de consolidar esta capacidad de las farmacias?

Hace falta dar un mayor salto cuantitativo en el conjunto de la profesión. Se lleva hablando muchos años del enfoque asistencial de la profesión desde el ámbito institucional y creo que la mayoría de las farmacias comunitarias están en esa senda, pero hace falta que, por un lado, sean aún muchas más y se generalice la prestación de servicios profesionales farmacéuticos asistenciales.

Por otro lado, es imprescindible que el trabajo que se lleva a cabo en las farmacias se registre para que quede constancia del impacto en salud de las intervenciones farmacéuticas y, por último, que la Administración valore, permita y reconozca todo esto. Creo que lo primero es tener un cambio de actitud definitivo en la profesión para creerse su valor asistencial, porque si no cuidamos esto, otros ocuparán nuestro lugar y existe el riesgo real de que la farmacia comunitaria quede en un segundo plano cuando se hable de intervenir sobre la salud de los pacientes que toman medicamentos.

La diversidad de regulaciones autonómicas hace que sea muy dispar el desarrollo profesional farmacéutico ¿cómo se podría mejorar esta situación?

Es un tema de muy difícil solución porque no afecta solo a la farmacia comunitaria, sino al Sistema Nacional de Salud en su conjunto. Tenemos un SNS descentralizado pero fragmentado regulatoriamente, en el que son las comunidades autónomas las que tienen las competencias y esto genera estas disparidades.

Para evitarlas sería necesario un mayor liderazgo del Ministerio de Sanidad y una mayor coordinación y lealtad institucional a través del Consejo Interterritorial de Salud. También sería de agradecer que las autoridades sanitarias tuvieran más en cuenta la opinión de los profesionales cuando regulan su actividad. No obstante, esto no debe ser excusa para que a nivel individual todos los farmacéuticos comunitarios actualicen sus conocimientos, habilidades y actitudes sobre la práctica farmacéutica.

“Es imprescindible que el trabajo que se lleva a cabo en las farmacias se registre para que quede constancia del impacto en salud de las intervenciones farmacéuticas y que la Administración lo valore, permita y reconozca”.

La pandemia ha puesto de manifiesto la necesidad de coordinación entre la farmacia comunitaria y hospitalaria ¿cómo se debería regular?

Creo que es fundamental y que es una cuestión de voluntad. En distintas comunidades autónomas durante la pandemia se han establecido colaboraciones para favorecer un acceso más sencillo a sus tratamientos hospitalarios a aquellos pacientes que lo necesitaban. Es decir, se puede. En SEFAC tenemos propuestas desde hace mucho tiempo en este sentido, pues no parece muy razonable que no se cuente con la red de farmacias comunitarias para facilitar el acceso de los pacientes a medicamentos de ámbito hospitalario, pero de uso ambulatorio, como sí ha sido durante mucho tiempo y que por razones fundamentalmente económicas ha dejado de ser habitual.

Se pueden establecer protocolos conjuntos y consensuados para determinados pacientes y con medicamentos que no precisan un especial control y/o seguimiento desde el hospital y que podrían controlarse desde la farmacia comunitaria con los debidos procedimientos. Esto descargaría al hospital y daría mucha comodidad a los pacientes, pues no es lo mismo trasladarse a la farmacia que al hospital para retirar un medicamento. Es necesario una normativa que regule la prestación farmacéutica con estos medicamentos y el papel de ambos profesionales.

Por su parte la farmacia rural tiene su propia idiosincrasia y problemática ¿qué se necesita para que mejore la situación de estas oficinas?

Creo que hace falta regular mejor la ordenación de las farmacias en el ámbito rural para evitar que algunas de ellas sean inviables e insostenibles económicamente, entretanto se deberían aportar las ayudas necesarias para todas aquellas que las necesiten y reconocerse su labor, pues no por mucho decirse es menos cierto: la farmacia rural es, en muchísimas ocasiones, el único establecimiento sanitario existente en muchos municipios y sin su labor asistencial muchos pacientes no podrían tener una atención sanitaria adecuada. 

“Se pueden establecer protocolos conjuntos y consensuados entre la farmacia comunitaria y la hospitalaria para determinados pacientes y con medicamentos que no precisan un especial control y/o seguimiento. Esto descargaría al hospital y daría mucha comodidad a los pacientes”.

 Por último ¿qué es necesario para que la farmacia comunitaria tenga el reconocimiento que se merece?

Creo que desde el punto de vista de los pacientes la farmacia comunitaria tiene un buen reconocimiento y cuenta con la confianza de la población, pero el gran problema es que hay una visión muy centrada en el rol logístico de la farmacia como un proveedor que garantiza la accesibilidad de un producto, el medicamento.

Debemos reorientar esa visión y dejar de centrarnos en el medicamento para centrarnos en el paciente que utiliza el medicamento, aportando así un valor añadido en la mejora de su salud y así, que se nos reconozca por nuestros conocimientos y los servicios asistenciales que podemos prestar.

Para ello es imprescindible, por supuesto, un mayor desarrollo de los servicios profesionales farmacéuticos asistenciales, pero también creo que hay que encaminarse hacia un cambio en el modelo retributivo de las farmacias que sea coherente con este desarrollo, pues mientras se retribuya por un margen asociado únicamente a la dispensación  y venta del medicamento, no solo no se nos retribuirá por otros servicios sino que habrá quien nos siga viendo como un establecimiento más comercial que sanitario. Hay muchos intereses en dejar a la farmacia comunitaria fuera del ámbito sanitario y relegarla a ser un comercio más, algo que como profesionales sanitarios no vamos a consentir.

Independientemente de esta consideración, los farmacéuticos comunitarios debemos seguir prestando nuestros servicios a la población, y es la administración sanitaria la que debe estar a la altura y reconocer el trabajo realizado; en este sentido, los farmacéuticos y técnicos fallecidos en esta pandemia mientras trabajaban en las farmacias todavía no han sido reconocidos como profesionales sanitarios fallecidos por la COVID-19 por el Ministerio de sanidad, algo injusto y deplorable.

Escrito por el equipo de redactores especializados en el ámbito sanitario y con amplia experiencia en contenidos sobre salud y revisados por responsables de las seis entidades que configuran Apoya Tu Salud: Mylan, la Sociedad Española de Medicina de Atención Primaria, la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria, la Sociedad Española de Farmacia Rural, la Federación Española de Diabetes y la Asociación de Cáncer de Páncreas. Consulta la Política editorial de Apoya tu Salud.

Nos interesa tu opinión. ¿Quieres escribir el primer comentario?

avatar
500