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El consejo nutricional del farmacéutico puede evitar problemas de salud, programa D’NUT

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Una de las funciones principales de los farmacéuticos comunitarios es la prevención de enfermedades y la promoción de la salud, especialmente en los colectivos que más lo necesitan como pueden ser los enfermos crónicos, los adolescentes o las personas mayores. Una correcta alimentación es fundamental en cualquier persona, pero aún más en los pacientes. El hecho de que muchos fármacos relacionados con el control alimentario estén fuera del circuito de la financiación potencia la necesidad de que el farmacéutico sea casi un experto en nutrición.

En el caso de las personas mayores y la práctica farmacéutica sobre nutrición, existe un estudio de detección de desnutrición en farmacia comunitaria en personas mayores de 65 años, más conocido como proyecto D’NUT. Desarrollado en las Islas Baleares, el objetivo del proyecto era estimar a través de las oficinas de farmacia la prevalencia de ancianos en estado de desnutrición o con riesgo de padecerla y actuar ofreciendo un servicio farmacéutico.

Programa D’NUT detección de problemas de desnutrición en farmacia comunitaria

Los datos de esta investigación en nutrición en la farmacia comunitaria se van a presentar estos días en Madrid, en las XIX Jornadas Internacionales de Nutrición Práctica donde se desarrollará una sesión, avalada por la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (SEFAC), sobre el estudio D’NUT.

Cribado, evaluación y seguimiento

El proceso seguido en este proyecto constaba de varias fases. Por un lado el cribado de la población mayor mediante un test sobre nutrición. En el caso de confirmarse la desnutrición o el posible riesgo, se realizó una evaluación completa de cada caso. Y, en el caso de confirmar el resultado, se ofrecía seguimiento del usuario a los tres y seis meses con el fin de poder valorar su evolución y mejora.

Todos los farmacéuticos involucrados en el proyecto ofrecían consejos nutricionales orientados a mejorar la calidad de vida de los mayores. Para ello recibieron un taller formativo y tuvieron asesoramiento y control de expertos durante todo el proyecto.

Los resultados fueron satisfactorios ya que se detectó el grado de desnutrición en la población estudiada y se pudieron dar consejos nutricionales para paliarla. En cualquier caso, la conclusión principal, según los responsables del proyecto, es que el farmacéutico comunitario juega un papel determinante a la hora de contribuir a mejorar la nutrición de estos pacientes. Y consideran que este profesional debe poner especial atención en los pacientes de mayor edad, bajo peso o con pérdida de peso, un mayor grado de demencia y/o si el paciente se encuentra en una situación de estrés o padece una enfermedad aguda.

Satisfacción paciente / profesional

Los pacientes valoraron positivamente el nuevo servicio ofrecido y casi la totalidad de los farmacéuticos (el 95%) confesaron que fue sencillo poner en marcha y desarrollar esta asistencia a la población. El 100% de los profesionales está convencido de que sus consejos ayudaron a mejorar el conocimiento nutricional de los pacientes.

Destaca que la mayoría de los farmacéuticos (el 85%) se sintieron más satisfechos a nivel profesional y (el 71%) aseguraron incorporar nuevas herramientas a su práctica diaria para mantener el consejo nutricional entre su oferta.

En definitiva, el farmacéutico comunitario considera que la detección de desnutrición en la farmacia es un servicio útil que contribuye a mejorar el estado nutricional de la población. Sin duda, es una asistencia a los pacientes que podría implantarse como un servicio profesional farmacéutico.

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